Varda, la Señora de los Cielos
En el momento en que Varda, la Señora de los Cielos, Encendía las brillantes estrellas sobre la Tierra Media , los Hijos de Eru, los elfos, despertaron. Cuando cobraron vida, lo primero que advirtieron fue la luz de las nuevas estrellas. Por eso, los elfos aman a las estrellas y adoran a Varda, a la que conocen como Elentári, Reina de las Estrellas. Nació la más hermosa y más sabia de las razas. Los elfos disfrutarían de la máxima felicidad y padecerían los mayores sufrimientos. Serían inmortales y no envejecerían, pero podían ser asesinados o incluso morir de pena. Tendrían el mismo tamaño que los hombres pero serían más fuertes física y espiritualmente. Sus cabellos serían como hilos de oro y plata y la luz de las estrellas brillaría a su alrededor. Serían maestros en el habla y la canción. Se los llamó "los parlantes" porque enseñaron a hablar a todas las razas. En la Primera Edad de las Estrellas, los Valar querían proteger del Mal a los elfos y los llamaron para que partieran hacia las Tierra Imperecedera , más allá de los mares occidentales, a un lugar llamado Eldamar, el hogar de los elfos, donde edificarían las más bellas ciudades. Los elfos se dividieron porque no todos querían abandonar la Tierra Media. Los que emprendieron el Gran Viaje fueron los eldar, el pueblo de las estrellas, y los que se quedaron se llamaron los avari, los renuentes.



